Es la hora de la ducha. Mi fuerte olor corporal a sobaco sudado y chumino sucio se mitigan con mi duchita diaria. Aunque como no uso apenas jabón ni esponja y me seco con toallas sucias que huelen a trapo, realmente no acaba de eliminarse mi pestilencia habitual.Sin maquillaje mi aspecto es un poco menos grotesco y ridículo, pero en cambio se me nota más que soy un hombre camuflado.
Mis tetitas aún son de niña, porque las hormonas no me están haciendo mucho efecto: es un rollo tener que estar pendiente de tomarlas todos los días y paso. Claro, así tengo esa pinta de engendro asexuado que tengo, es lógico.
Me habéis pillado in fraganti, de modo que me tapo lo de abajo para mantener el misterio: ¿tendré rajita o pito?...Ah...misterio, misterio.
Soy muy feliz. Gracias por seguirme, cariños.
Estoy segura de que te lavas el pelo con aceite puro de oliva... es más, estoy más segura aún de que ni siquiera usas papel higiénico! Como debe ser, querida...
ResponderEliminarEres repugnante, Cristinita. Deberia darte verguensa publicar estas cosas. No ves que estas quedando fatal?
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